Que paso que el mundo perdió sus colores y se desvanecieron 18 años en 3 semanas que por el momento quisiera olvidar, ¿donde quedo mi alegría?, ¿mi sonrisa?, ¿mis ganas de salir adelante?, ¿de desempolvarme los problemas y de escupirle a la mediocridad? Siento que me perdí en el tornado de las circunstancias, y en la humareda abrumadora que generan las situaciones, y es que quien podría describir lo se siente al ver que tus ilusiones proyectos y esperanzas se escapan de tus manos como el agua que no se puede retener en un puño que se cierra con ira y resignación.
Quiero volver a encontrarme, quiero volver a sentirme, quiero encontrar ese pequeño rincón en la inmensidad cósmica de mi ser donde se encuentra agonizando el ultimo latido de mi corazón que a decir verdad no lo encuentro desde hace unos meses atrás, quisiera poner carteles de se busca para ubicar lo que hace tanto tiempo siento que me falta, es como si me hubieran arrancado de los labios la voluntad y me hubieran robado la valentía con la que me atrevía a decir “VALE CULO”.
Pero he caído en cuenta que a pesar de las miles de cosas que he afrontado nunca me había importado tanto el hecho de perder algo, o alguien, nunca había querido mantener lo que he tenido y nunca había sentido tantos impulsos de luchar hasta con sangre si es necesario por conseguir lo que mantiene a esta marioneta de carne, cargada de emociones y repleta de esperanza, con su cuerpo en la tierra pero con su mente en las nubes. ¡Qué patética es mi situación! Velando por lo que no me corresponde y corriendo contra el tiempo para ver si puedo sentir aunque sea por un segundo lo que se siente hacerle trampa al destino, a veces me enojo conmigo mismo por ser tan ingenuo, se que nunca nadie devolverá lo que tanto estoy entregando pero creo que al final no importa, vale la pena correr el riesgo para saber si se puede ser feliz un vez más.
Quiero volver a encontrarme, quiero volver a sentirme, quiero encontrar ese pequeño rincón en la inmensidad cósmica de mi ser donde se encuentra agonizando el ultimo latido de mi corazón que a decir verdad no lo encuentro desde hace unos meses atrás, quisiera poner carteles de se busca para ubicar lo que hace tanto tiempo siento que me falta, es como si me hubieran arrancado de los labios la voluntad y me hubieran robado la valentía con la que me atrevía a decir “VALE CULO”.
Pero he caído en cuenta que a pesar de las miles de cosas que he afrontado nunca me había importado tanto el hecho de perder algo, o alguien, nunca había querido mantener lo que he tenido y nunca había sentido tantos impulsos de luchar hasta con sangre si es necesario por conseguir lo que mantiene a esta marioneta de carne, cargada de emociones y repleta de esperanza, con su cuerpo en la tierra pero con su mente en las nubes. ¡Qué patética es mi situación! Velando por lo que no me corresponde y corriendo contra el tiempo para ver si puedo sentir aunque sea por un segundo lo que se siente hacerle trampa al destino, a veces me enojo conmigo mismo por ser tan ingenuo, se que nunca nadie devolverá lo que tanto estoy entregando pero creo que al final no importa, vale la pena correr el riesgo para saber si se puede ser feliz un vez más.

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